Antes de empezar con esto aclaro que
es mera opinión, nada de lo aquí escrito digo que sea la verdad absoluta.
El 15 de abril, se celebró
el "Concierto
de la Juventud por la Vida y la Paz", para celebrar los triunfos de la
revolución venezolana y el décimo aniversario del rescate de la dignidad
nacional en El Paseo
de los Próceres, Caracas. Como parte de los actos organizados por el
Gobierno para recordar el golpe de Estado de abril de 2002.
Se presentaron artistas como El Pacto, Crea y Combate, Nou Vin Lakay, Área 23, Rodbexa,
Hip Hop Revolución (HHR) y DJ Bambi Shaker. Del cierre del evento se encargó la
banda puertorriqueña Cultura Profética acompañados en parte de su presentación
por McKlopedia.
La misma noche este
era uno de los principales temas de conversación en Twitter, al menos en mi
Timeline. “Que fino Cultura Profética” contra “los que están ahí son chavistas,
tukis, rasta-pouser, tierruos, el reggae es un asco, aquí sólo traen hippies de
mierda gratis”.
No defiendo a
alguien que recurre a insultos como está de ejemplo en el último comentario.
Sin embargo, me parece algo hipócrita y absurdo que gente quejándose día a día
de un Gobierno, el cual quieren que se acabe este 7 de octubre, asistan
a este tipo de celebraciones.
Muchos dirán “yo voy
por la banda, es gratis”, pero el motivo de la “fiesta” sigue, no cambia.
Entonces ¿Si se organiza un evento en contra de la homosexualidad asistirían
con tal les traigan su banda favorita? Dirán que es diferente, pero no es así.
A trabajadores con puestos en empresas del Estado se los llevan obligados a los discursos presidenciales, a los
jóvenes los compran con una banda gratis y van sin poner en riesgo su trabajo.
La crítica hacia
Cultura Profética por asistir a tal evento es enorme, algunos se preguntan ¿Por
qué ellos (y muchas otras bandas) asisten a estos eventos realizados por este Gobierno? La respuesta está en la
asistencia, ellos han de pensar que aquí la cosa está muy bien y esa es la
imagen que se da al exterior, a pesar de los índices de violencia, la asistencia
le da a entender a todo artista que aquí estamos finos. Obviamente el ir no te
hace chavista, pero no deja de ser un apoyo indirecto.
Concluyendo mi
opinión, en cuanto a los artistas nacionales hay algunos que siempre han
demostrado su apoyo incondicional al Gobierno de Chávez, pero hay otros que los
ves criticando y lanzando piedra en sus letras pero al darle una faja de
billetes cambia su postura totalmente, y los excusan diciendo “es su trabajo”.
Conozco bastantes bandas que preferirían tocar en un garaje, en una plaza con
diez personas a venderse así, citando a Bill Hicks: “No me importa si murieron ahogados en su propio vómito. Quiero a alguien
que toque con su jodido corazón”.